lunes, 4 de mayo de 2009

Ser leona en tiempos de fidelidad.


Esto de tener espíritu de Leona y estar pololeando (tener novio) es toda una experiencia. La cacería está prohibida y hay que acostumbrarse a la idea.


Fueron años de mi vida los que pasé sin tener ningún tipo de compromiso. Sólo candidatos a pololo, pero ninguno se llevó el título. Cuando se pasa mucho tiempo sin pareja, -aunque puede ser que sólo me suceda a mí- creo que la personas nos ponemos frescolinas y se adquiere una especia de técnica de casería. Aún recuerdo mi último….. , bueno, mi penúltimo chico candidato antes de ponerme a pololear. Lo conocí en una fiesta a mediados de semana, de esas con tenida formal después de la oficina. Nadie me lo presentó.  Lo vi subiendo las escaleras del castillo y parecía un príncipe. Desde arriba lo miraba mientras bajaba con mi vestido negro de satín con pintas blancas. Mirándolo a los ojos y sonriéndo coquetamente de dije –hola-. Eso fue todo. Después no lo volví a ver. Habían muchas personas en la fiesta y difícilmente podría encontrarlo. El miércoles de la semana siguiente nos encontramos y me preguntó - Eres la relacionadora pública? la semana pasada me saludaste - , - ays, la verdad no recuerdo, pero seguramente te encontré cara conocida y por eso te saludé- respondí. ¡cuec! de fresca nomás.


No digo que cada vez que quise seducir a un chico me resultó, pero diría que el 90 % de las veces dio positivo (igual bien). Hay que encontrar la técnica y saber cuáles son las fortalezas que uno posee. Eso hice yo. Pensé que evidentemente no todo el mundo me va a encontrar guapa, aunque mis papitos me digan lo contrario.  -si al chico no le llego por guapa, le tengo que llegar por simpática o por divertida-, y así lo hice y me fue bien, la cuestión era jugar.

Hoy, tengo a la leona dormida, pero a veces le dan ganas de despertar. Sobre todo en Berlín. ¡nadie me dijo que encontraría chicos tan guapos! Es que los alemanes se las traen, parece que de verdad son una raza superior y ¡más encima me miran!. Creo que les llama la atención mi piel tan blanca y mi pelo negro. En Berlín son todos muy claros y yo que lo latina lo llevo bien puesto.


Sólo el amor es mi ángel bueno que me dice-¡ no mires tanto!, ¡no seas golosa!, a ti no te gusta cuando te hacen lo mismo-. También recuerdo  la biblia que dice: si tú ojo derecho te es ocasión de caer, es mejor que lo arranques, pues es mejor llegar al cielo tuerto que ir completito al infierno (claramente no está textual, pero es la idea), ahí es cuando reacciono y me porto mejor. Si bien los lentes oscuros ayudan, no lo hacen todo. Trato de ser disimulada, pero ese nunca ha sido mi fuerte. Me imagino en esta misma ciudad soltera y me rio sola, aunque no cambiaría por nada del mundo lo que tengo.


¡ayúdame Dios a no caer en la tentación!.

lunes, 27 de abril de 2009

Mi novio es un fama y yo una cronopia.


Así nos describiría Cortázar, mi novio es un fama y yo una cronopia. Para los que no hayan leído a Cortázar, les explicaré con ejemplos a qué me refiero.


Mi novio llega del trabajo y se pone cómodo. Se saca la ropa y la separa en dos. La que va a la ropa sucia, la pone dentro del canasto. La ropa limpia, la  dobla y guarda en su closet perfectamente ordenado. Su closet está ordenado por estaciones del año, tamaños, tipos, marcas y colores.


Yo en cambio, llego a casa, (claramente no del trabajo, de algún happy hour con mis amigas neoyorkinas), tiro los zapatos en mi lado de la cama. Veo los zapatos que están del día anterior, y los del anterior. Me saco la ropa arrumbandola sobre el canasto. Ropa limpia y sucia juntas. Me tiro a la cama para descansar un rato (no sé de qué).

Mi novio fama, me invita a almorzar con unos amigos de Chile, me llama, y no le contesto. Lo que él aún no entiende, es que el teléfono de un cronopio nunca funciona bien, a veces suena, a veces no, y lo mismo con los mensajes. Decide mandarme un mail para hacerme la invitación. Quedamos a las dos en Pastis.


Yo, como perfecta cronopia, me baño, me arreglo, me demoro y salgo a juntarme con el fama. El fama tiene los minutos contados. Me llama al celular y quedamos de encontrarnos antes de llegar al restaurant. Fama camina rápido, yo, obviamente, uso zapatos de cronopia, altos, bellos, recién comprados. Imposibles para andar apurada. Fama tiene ganas de insultarme pero es un caballero y se come la mierda, me dice – amor, puedes mirar alrededor y contar cuantas mujeres andan con tacos- yo, cronopia, pero no estúpida, no contesto. Obviamente llegamos tarde, y yo no me puedo sacar de la cabeza mi cronopio computador que no encendió hoy en la mañana.

martes, 21 de abril de 2009

Piecitos de amor.


Dormir contigo, es uno de mis deportes favoritos.
Me gusta cuando me abrazas dormido y entre la realidad y tus sueños me dices que me quieres.
Ese calorcito que emana tú boca, te ha convertido en mi adicción.
Adicta a tus diálogos nocturnos,
A esa conexión trasnochadora de pieces, la perfecta unión
Donde no se sabe donde empieza uno ni donde termina el otro
Piecitos de amor, eso es lo que son
Que se besan en la noche a escondidas
Para que no nos enteremos que ellos también están enamorados
Esta mañana descubrí a mis pies buscando los tuyos cuando ya te habías ido
Y me di cuenta que estas patitas algo me ocultaban,
Pero ya las descubrí
Pese a no ser simétricas, pues una calza más que la otra
Están completamente enamoradas
Esperando que llegue la noche para besar las tuyas
Y abrazarse en un enredo patuno que nadie entiende
Escondidas, solapadas, sedientas de roce.
Pensando en tus talones, tus uñitas, tú calor.
La semana pasada las vi llorando, porque no estabas
Transpiraban de desesperación y movían sus deditos, extrañando.
Ahora están contentas, porque algo les dice que esta noche tendrán una nueva cita
Y volverán a abrazar, y a besar, desnudas, otra noche más.

lunes, 20 de abril de 2009

Acosada en New York


Siempre es lindo que te piropeen en la calle, sacar alguna sonrisa o algún –¡God bless you!- , es que la vanidad de una mujer es una cosa que no tiene límite, es preferible que te digan tonta a que te llamen gorda, eso sí que no tiene nombre. Pero una cosa son los piropos y otra cosa es que te acosen, ¡qué miedo!

El otro día, después de mis clases de inglés, fuimos con mis amigas a comer comida china a un restaurant cerca de time square, mucha comida, poco dinero, todo parecía perfecto. Qué bien la estábamos pasando, comiendo rico, conversando, riendo, inventando, increíble. Mientras conversábamos, noté una excesiva atención del mesero, a cada rato nos traía té y nos preguntaba si todo estaba bien. Después nos empezó a conversar, cosa rara, nunca antes había visto un mesero en New York que hablara tanto, a no ser que fuera para explicarnos los platos, para no ser descortés, le seguimos la conversación. Al cabo de media hora, era insoportable, y el chino se concentraba en mí, hablando de mi chasquilla, preguntándome si mis padres eran chinos o si tenía algún tipo de ascendencia china, mirándome con esos ojos diminutos. Pensé -está bien que tenga una piel muy blanca y un cabello extremadamente oscuro pero, !este chino es ciego o no ve mis ojos de tres metros de diámetro!. Chino cochino al parecer no percibía la incomodidad que mis amigas y yo sentíamos. Me acosó con preguntas, a cada un minuto, ya no nos dejaba conversar y me tocaba el brazo para que le prestara atención, una y otra vez. No sé cómo lo habré mirado la última vez que me tocó, pero no lo volvió a hacer, imagino que le abrí unos ojos de quince metros de odio, (porque crecen cuando me enojo), que le avisó que si lo hacía una vez más, chino cochino recibiría una tetera de té hirviendo en sus pantalones.


El mismo día, salimos a comer con mi amorcito a uno de mis restaurantes favoritos, el Buenos Aires, quedamos de juntarnos a las nueve, no comí nada después de la comida china sólo para banquetearme en la noche con ese bife chorizo que me hace tan feliz. Salí de mi casa, con tacones, uno de los vestidos favoritos de mi novio y mi repetido abrigo blanco. Subí al subway (metro) y me senté casi al lado de la puerta, sentí un olor nauseabundo, más de lo normal, pero no le presté atención, luego el olor se hacía cada vez más intenso, hasta que un homeless (vagabundo) se sentó a mi lado y me empezó a conversar. Ni siquiera podía mirarlo, voltear la cabeza habría sido un suicidio, casi no podía respirar mirando hacia el lado contrario, mirarlo habría sido semejante a entrar a una cámara de gases y morir. El homeless me preguntaba si iba a cenar, con quién iba a cenar, por qué usaba lápiz labial rojo, que le gustaba mi pelo, etc. Pensé que quedaba solo una estación y eso me daba esperanzas de poder respirar aire “puro” dentro de pocos minutos. Por fin se asomó la siguiente estación, paró el tren y homeless me siguió hablando, esta vez gritando -¡hay muchas lesbianas en el vecindario!- decía desde dentro del tren mientras yo caminaba hacia las escaleras, pensé en darme vuelta y decirle – ¡toma una ducha primero, putrefacto de ….!-, pero me arrepentí, igual tiene valor el homeless, nadie puede querer engrupir a una chica con ese olor.


Y para terminar, salgo del subway, feliz de respirar aire “puro”, y para variar, me pierdo, es que New York es fácil, pero cuando salgo del subway y no conozco bien el lugar, el up town y el down town se me dan vuelta y ver edificios por todos lados no ayuda mucho. Con cara de perdida miré a mi alrededor, adivinado por donde tenía que caminar, cuando un tipo se acercó y me preguntó si necesitaba ayuda, le expliqué donde me dirigía y me dio las instrucciones, muy agradecida, empecé a caminar, disfrutando de la vida nocturna de la zona, mirando a la gente, los edificios, los locales, pensando si mi novio ya habría llegado al restaurant, como de la séptima cuadra, empecé a sentirme incomoda, con una sensación como si me fueran siguiendo, primero pensé que debía ser mi novio jugándome una broma, pero la sensación se hizo más fuerte y se me erizó la piel, sentí angustia y un mal presentimiento, atravesé la calle y volteé, casi muero de la impresión cuando vi al mismo tipo que cuadras atrás me había dado las instrucciones a la salida del subway, me miraba fijo, con un gorro que antes no llevaba, tomé mi teléfono y llamé a mi novio, cuando me vio hablar sin entender lo que decía en mi nativo español, se alejó, y se fue.


Es que New York da para todo, acosadores cargantes, putrefactos y locos, !pero todos en un mismo día!, ¿no será mucho?.

martes, 14 de abril de 2009

El amor, amorsh.


Estar enamorada es lo máximo, despiertas, miras hacia un lado y lo ves durmiendo con la boca abierta, un poco de saliva seca , algunos kilitos de más y te parece lo más hermoso del mundo. Los días lunes son terribles. Después que pasaste todo el fin de semana a su lado y te empiezas a acostumbrar, comienza la nueva semana y cada uno tiene que cumplir con sus deberes y lo extrañas, aunque sabes que lo vas a ver después o estarán hablando por teléfono.

Cuando el amado llega a casa después otro día agotador de trabajo, escuchas la puerta y te alegras. El corazón salta de alegría y quieres abrazarlo todo el tiempo y saber todo lo que hizo. Los fines de semana son toda una aventura, aunque sólo vean películas tirados en el sillón todo el día. Cuando caminas por la calle y te topas con chicos guapos, de esos que un tiempo atrás le habrías coqueteado preguntándole la hora, hoy los miras, obvio, (porque tienes ojos), pero pasas por el lado como si hubieras visto un lindo árbol.

Dicen que esto sólo ocurre al comienzo de las relaciones y puede ser. Aún estoy con la efervescencia y me parece fascinante, aunque también sé que tiene sus costos….

Fuera de dejar de vivir una vida de soltera con muchas fiestas, amigas, sin horarios, etc, que ya era demasiado entretenida, hoy la vida en pareja es muy distinta, pero realmente hermosa. Lo que me llama la atención, es que ese mismo sentimiento que me hace sentir en las nubes, de pronto me convierte en una bruja. Antes no dependía de nada ni nadie para sentirme bien, hoy me siento tan vulnerable, nunca me había sentido algo así, es algo tan difícil de describir que me siento estúpida. Tiempo atrás me burlaba de las parejas que se ponían nombres como; gordita, perrita, osita, y toda la gama animal, hoy me llamo porrotoquina y me encanta. La palabra no pertenece al mundo animal, porque ni siquiera existía en este planeta hasta que nosotros la adoptamos. Antes cuando tenía alguna relación y me decían que el fin de semana no estarían por algún motivo, era una completa fiesta. Llamados de teléfonos iban y venían. Hoy mi amorcito me dice que tiene que viajar y me da pena.


Es que me caigo mal de lo tonta que me puse. Todos los días en la mañana cuando me preparo café, tomo el tazón blanco con mensajes de amor que la ex le regaló y lo miro con cara de ¡prepárate, que caerás!, pero vuelvo a la calma y pienso que es un estúpido tazón que sirve para tomar café. Qué importa que sea un antiguo regalo de su ex. Cuántos regalos no hice y cuantos no me hicieron. Pero vuelve una nueva mañana y lo miro con cara de -¡hoy sí vas a caer!.Es que los celos es una dimensión desconocida, ¿será por eso que dicen que el amor es sufrido?

domingo, 12 de abril de 2009

Amigos con Ventaja. (A.C.V.)


¿Quién no ha tenido un amigo o amiga con ventaja?, ¡por supuesto que yo no!, pero hablaré de lo que me han contado por ahí.


Definamos primero qué es un “amigo con ventaja”. Es el chico o la chica con el que te juntas un par de veces al mes, (a veces más, a veces menos), y tienes encuentros romántico-sexuales de algún grado, ya sea primero, segundo o tercero. Por lo general más del tercer tipo, pero también depende de la edad. Este amigo permite que disfrutes del sexo pero que no tengas la obligación de llamarlo al otro día. Si se le muere la mamá, lo más probable es que lo llames para decirle que lo sientes, pero no irás al funeral. El amigo con ventaja sólo lo conocen en tú casa de a oídas, si es que lo conocen, y tus amigos saben de su existencia pero tampoco lo integras a los happy hours. A no ser que por esas casualidades de la vida, lo hayas tenido que presentar porque te lo encontraste en una fiesta. Por lo general, no se sale a lugares públicos con los A.C.V., menos lugares donde sabes que te puedes encontrar con alguien. Los encuentros son entre las cuatro paredes de tú casa o en un motel. No te tienes que arreglar mucho para ver al A.C.V., basta con una ducha y alguna ropa decente, el maquillaje te lo puedes ahorrar para una cita de verdad. También ahorras en comida y no te esfuerzas por cocinar un nuevo plato para sorprenderlo, lo que le des le gusta y tampoco te importa mucho si quiere comer, muchas veces basta con un vaso de soda y algún picoteo.


Los amigos con ventaja pueden ser bastante útiles en algún momento. Digo útil porque la relación que existe es una mutua utilización, pero con respeto y a veces hasta con cariño, donde ambas personas se ponen de acuerdo y lo pasan bien un rato.


No voy a cuestionar si es bueno o malo tener un amigo con ventaja, eso a juzgar cada uno. Más de alguna vez, (y sobre todo para las mujeres que somos más sensibles) este amigo con ventaja, (que muchas veces es un ex y que sabes que una relación es imposible pero se llevan bien la cama) empieza a confundir tus sentimientos y ya estas esperando el próximo encuentro, haciéndote la A.C.V. buena onda pero lo empiezas a extrañar. Comienzas a reflexionar sobre lo tan buena persona que es, tan tierno.  Cuando lo ves, empiezas a preguntar más de la cuenta y comienzas a sufrir porque esperas más de lo que te pueden dar. Cuento repetido.


El problema no es tener un amigo o amiga con ventaja, el problema es por qué se tiene que recurrir a este tipo de prácticas, ¿por la incapacidad de mantener una relación?, ¿mala suerte?, ¿demasiados requerimientos que tiene que cumplir una pareja real?, ¿Por qué temes al amor y no te quieres enamorar?, ¿Por qué eres tan egoísta que no quieres compartir tu dinero?, ¿todas las anteriores?, o porque simplemente la persona adecuada no llega. Sea cual sea el motivo, no creo que sólo sea por diversión que se recurre a los A.C.V. sino porque necesitamos sentirnos amados de alguna manera y que nos apapachen de vez en cuando. Es por eso que ahora cuando mis amigas me cuentan de sus A.C.V. ya no me causa tanta gracia, pienso en la soledad que deben sentir.

lunes, 30 de marzo de 2009

El ciempiés no puede ser lombriz!


No sé si será para todos igual, no lo creo, en toda regla existe una excepción. Pero tengo la intuición de que para ver la luz, primero es necesario caminar por las tinieblas. Quizás es parte de este plan divino que tiene Dios para todos nosotros, para valorar las cosas, para aprender a separar el trigo de la paja y reconocer las cosas buenas cuando se presentan.


No puedo decir que todos los hombres con los que antes me relacioné anteriormente son malos, porque hubieron chicos muy buenos, pero simplemente no eran para mí. Lo que sí puedo decir es que muchos fueron un asco; mentirosos, traidores, mujeriegos, mitómanos, depresivos y hasta alguno medio psicópata. Pero no puedo evadir mi responsabilidad, porque yo los elegí. Una y otra vez, idealizando sus figuras, suponiendo sus pensamientos y creyendo fervientemente que las cosas malas algún día cambiarían, pero eso nunca ocurría.


Los hombres hacen una clara separación entre las chicas que son para presentárselas a la familia y las que son para el rato. Mi impresión es que para nosotras esta división no es tan clara, porque queremos creer que la realidad es mejor de lo que verdaderamente es. Tenemos fe que las personas cambian y se nos van los años tratando de que el chico que es para pasarlo bien, se convierta en el chico para presentarle a la familia.


Claro que la gente cambia, sino no existiría la rehabilitación, pero hay cosas que pertenecen a nuestra esencia y jamás podrán cambiar. Por esta razón he llegado a la conclusión que hay que querer y aceptar a las personas como son y si no son lo que buscamos, entonces next. Así nadie sufre ni pierde el tiempo. Porque querer tapar el sol con un dedo no se puede y el ciempiés no puede ser lombriz, por más que esconda sus patitas, siempre estarán ahí. Es mejor no taparse los ojos mientras caminas porque en algún momento vas a caer.


La idea no es andar buscando al hombre perfecto, porque como dice una amiga, -¡el príncipe azul es impotente!-, pero sí encontrar a alguien compatible con nuestros gustos y nuestra manera de vivir. Un hombre que sus defectos no sean tan importantes para uno. Que podamos vivir con aquellos defectos. Así como también somos aceptadas con nuestras virtudes y no tan virtudes, por que las niñas no tenemos defectos.

jueves, 19 de marzo de 2009

Los chicos buenos no van a la cama.


El otro día conversaba con una amiga en un restaurant italiano del Village, donde me contaba que hace algún tiempo, antes de llegar a New York, un médico simpático, buena gente y preocupado, la cortejaba, pero ella no sentía nada por él excepto amistad. Un día lo invitó a cenar a su casa y él se ofreció a lavar los platos después de la comida, mi amiga no lo podía creer su amabilidad y le dijo:- ay lindo que eres amoroso!-, Mientas él la miraba con cara de ¡ÁMAME!.

Otro día, con otra amiga hablando por msn, me contaba de su eterno enamorado, que la había invitado a comer y le prometía amor por siempre, sin esperar nada, sabiendo que ella sólo lo quiere como amigo. El eterno enamorado lleva años esperando que algún día despierte y se enamore de él, pero mi amiga no lo cree posible. Él es un tipo bueno, jugado, noble, que haría cualquier cosa por ella, pero a ella sólo la conmueve a ratos y me dice: - es tan buena persona este mino-.
Es que los hombres de buenos adjetivos y nombres con diminutivos simplemente no van a la cama, el Juanito, el Pedrito, el tiernito, el amoroso y el lindo, todos esos buenos hombres con valores, que son los que siempre están ahí, los que nos quieren de verdad, que piensan en lo mejor para nosotras, terminan siendo nuestros mejores amigos, los paños de lagrimas cuando llega el pelotudo que nos encanta, que aparece y desaparece, que nos regala incertidumbre en vez de rosas, el puto que lo único que quiere es sexo y después no vuelve a llamar. ¡Que injusta es la vida!

Por qué siempre tenemos que andar buscando lo difícil, lo complicado, la emoción del momento y no nos damos cuenta de las cosas que verdaderamente valen. Siempre nos quejamos de los hombres, que están cada vez peor, que son unos poco hombres, cobardes, etc. Pero los hombres que están ahí, esperando, con sus corazoncitos ansiosos de darnos lo mejor de ellos, los que también son príncipes, pero tienen en caballo estacionado a la vuelta y por eso no vemos su verdadera identidad, los que se conforman con vernos de vez en cuando, esos, no van a la cama.
Quizás es el momento de pensar en la posibilidad que ese chico del trabajo, de la clase, el amigo de toda la vida, el que busca excusas para tocarte, sea el príncipe que has buscado toda la vida y está disfrazado de un chico común, que cuando te mira a los ojos te grita que lo ames.

jueves, 12 de marzo de 2009

Belleza, Cuestión de Actitud.


Cecilia Bolocco tiene toda la razón, belleza es cuestión de actitud. Desde algunos días se desató en mi lo científica que llevo dentro, para fines mucho menos científicos por cierto. Decidí explorar por qué los hombres y algunas mujeres te comen con la mirada mientras caminas, y otras veces avanzas por la calle como siempre, con el mismo rostro, las mismas piernas y nadie te ve ni te dice absolutamente nada. ¿Es posible ser bella sólo una parte del tiempo?.

Con esta pregunta de investigación y la hipótesis de Cecilia Bolocco, salí de mi casa dos días distintos, con la misma ropa, el mismo maquillaje, el mismo perfume y peinado. El primer día salí con la mejor actitud de loser, una L de tres metros en mi frente, me sentí insegura, sentí que se asomaban mis orejas entre el pelo para saludar a los otros dumbos caminantes, pensé que no me había lavado bien los dientes después de almuerzo y quizás tenía alguna cosa verde, además de sentirme frustrada por no hacer mi tarea de idioma, todo mal. NADIE ME MIRÓ, aunque me hubiera atropellado un tren, nadie lo habría notado.

Días después, con los mismos pantalones, el mismo sweater, el pelo liso y los labios con brillo, salí a la selva, pero esta vez me aleoné antes, me miré al espejo, me dije que mis orejas no eran tan grandes y si lo eran, era sólo mi problema, mientras no ande derribando gente por los costados, todo bien. Me sonreí y me caí bien, me encontré linda, con gracia. Me dije:- Maca, pucha que estay rica!- y así me amé como por 3 minutos, con distintos piropos, unos lindos y otros sucios que hasta a mi me daban risa.

Y adivinen qué…….!la hipótesis se convirtió en teoría!, caminé por broadway en pleno soho, sintiéndome una reina, guapa, dueña del mundo, nada me quedaba grande y dos tipos (y guapos, cabe destacar) se me acercaron a hablar, en plena calle, uno me dijo si me podía acompañar y otro me invitó un café, fuera de todas las miradas y piropos varios que atraje en mi caminata neoyorkina, increíble!.


Conclusión 1: cambia la L de tú frente y ponte una W, si te sientes bella, los demás te verán bella, todo depende de ti.
Conclusión 2: no importa lo grande que tengas las orejas, si aún no vuelas, todo bien.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Odio a las Ex!




El otro día, cuando nos disponíamos a dormir con mi adorado hombre, me comenta:
- hoy me llamó la M- (su ex)
-¿y qué quería?-, respondí, disimulando la ira que me invadía.
-nada, simplemente saber cómo estaba-, y luego de un corto silencio dijo,- yo no sé por qué me llama, si mientas estuve con ella no la llamaba, porque habría de querer hablar con ella ahora-.Lo amé aún más.

Después me contó otros detalles de su conversación y de las cosas que M le decía disfrazadas de bromas, claramente con el afán de destruirme y a nuestra relación también. M dijo cosas como: -espera a que dejen de viajar y vas a ver cómo toma su maleta y sigue viajando…. Pero sola! o, -te va a sacar hasta el último peso para gastárselo con otro y después se va a ir- , etc, etc, terminando las frases con risas para que se entendieran que eran “bromas”. Estupideces a las que mi amado contestó:- si algún día se va, me sentiré pagado con el tiempo que estuvo conmigo- y ahí me derretí completamente y me prometí a mi misma que haría todo lo posible para no perderlo jamás.

Es que las ex, no todas, ¡son unas zorras!, no pueden darse por vencidas y aceptar la derrota. La vida es así, a veces se gana y otras no, ¿por qué no dejan de perder tiempo ocupando la cabeza en el ex novio y se concentran en encontrar uno nuevo? En ese sentido los hombres son más prácticos, siempre saben que si algún pájaro se les va, hay otros cien volando. En cambio, muchas mujeres, están ahí, depredadoras, al acecho, con las uñas escondidas, para que a la primera pelea, ¡zaz! dar el zarpazo y que el macho corra a sus brazos y descargue la ira en su cama. Es por eso que siempre lo están llamando, para "saber cómo está”, es que la respuesta es muy fácil,………… ESTÁ CON OTRA! STUPID!!!!.

Hay que leer el manual de la buena ex, y entender cuando el ex macho está con una nueva compañera y alejarse. Perderse en el espacio sideral como una estrella fugaz en el infinito, como un grano de arena en el fondo del mar, hacer cuenta que el ex se fue a vivir a la isla de lost……. Un momento……. ¿soy una buena ex?, aysss ¡es que soy amiga de casi todos mis ex y los quiero tanto! Como novios eran un desastre, pero como amigos son geniales, ¿me odiarán sus novias cuando los llamo para saber cómo están?.